
Si tuviera que buscar el origen de todo esto, tendría que viajar atrás en el tiempo, al salón de casa de mi abuela. Me recuerdo allí, muy pequeña, con un montón de tebeos de Mortadelo y Filemón y un lápiz en la mano, intentando dibujar cada viñeta. Esa afición creció conmigo. Estudié durante cinco años el Doble Grado en Bellas Artes y Diseño de Moda, y más tarde me especialicé con un Máster en Diseño Gráfico. Esta formación me permitió trabajar como diseñadora en el mundo corporativo, donde aprendí y crecí mucho profesionalmente, pero donde también, poco a poco, empecé a saturarme del entorno digital.
Mi día a día estaba lleno de pantallas, píxeles y prisas. La tecnología me permitía crear, sí, pero sentía que me alejaba de lo que más amaba: dibujar. Necesitaba volver a mancharme las manos, recuperar el tacto del papel y volver a la esencia más pura y lenta del arte. Necesitaba crear algo que no solo se viera, sino que se sintiera. En esa búsqueda de calma y autenticidad es como nació este proyecto.
El papel reciclado surgió precisamente de esa necesidad de volver a crear con las manos, de tocar la materia y construir un soporte artesanal desde cero para conseguir algo verdaderamente único. Transformo ese papel recuperado en obras llenas de historias y sin prisas, acompañada solo por el sonido del proceso y la ilusión de crear piezas que, espero, te transmitan la misma paz que yo siento al crearlas.
GRACIAS POR ESTAR AQUÍ Y FORMAR PARTE DE ESTA VUELTA AL ORIGEN. <3
